Rubalcaba al frente de una España paraiso para delicuentes
Delicuentes extranjeros que se hacen pasar por inmigrantes: ése es el factor clave que explica el aumento de la violencia. Estamos en manos de las mafias foráneas, que encuentran en España un paraÃso para el trabajo sucio.
España se ha convertido en el paÃs donde circula más dinero negro, en el que Europol ha detectado más conexiones de las organizaciones de crimen organizado europeo, y en el que existe más tráfico de drogas, prostitución ilegal y trata de blancas de toda Europa. Asà de clarito se lo dijo el senador Ignacio Cosidó, del Partido Popular, al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en un pleno del Senado, según informa Ana del Paso para la revista Época.
inseguridad, venida en gran parte por extranjeros -que no emigrantes- la propicia, entre otros factores, el descontrol absoluto que hay en las fronteras. Asà lo explican los expertos y analistas, entre los que se encuentra Ignacio Cosidó (jefe de gabinete del ex director general de la Guardia Civil Santiago López Valdivielso).
El senador acusa al ministro Rubalcaba de “haber llegado al Ministerio del Interior para negociar con ETA y se ha dado cuenta de que no sólo es ministro para la paz, sino también para la delincuencia y los cayucos; está incómodo�.
España se ha convertido en un paraÃso para las mafias internacionales porque, hace ya tiempo, el crimen organizado se instaló en en el paÃs, y ahora la situación es más que preocupante, según los expertos.
Esto ha derivado en un progresivo aumento de la inseguridad ciudadana, en el que, además, la vulnerabilidad de las fronteras favorece la entrada de mafias extranjeras. El fenómeno ha ido creciendo en Europa y ahora en España, en donde las bandas organizadas de extranjeros (procedentes de 80 paÃses) han instalado sus redes. Cientos de grupos se dedican al tráfico ilegal de vehÃculos, armas y estupefacientes, y al robo de domicilios, de los que, según los sindicatos policiales consultados, “no tenemos control, ni conocimientoâ€?.
Según explica a Época Luis Gómez, autor del libro España connection (RBA), “los distintos Gobiernos han minusvalorado esta situación y durante mucho tiempo han creÃdo que el delincuente venÃa a España a refugiarse, sin darse cuenta de su peligrosidad. Han desoÃdo las advertencias de la policÃa, que les ha explicado el mecanismo: llegan y, pasado un tiempo, traen a su gente para luego empezar a operarâ€?.
